Camila
—¿Por qué hay que apresurarse? Parece que soy la única que piensa en que algo no nada bien, ¿Cuál es el interés de ese hombre?
—Mamá, ya no hay nada que hacer, ya tengo el vestido de novia en mi habitación. Deberían mañana ir con ese diseñador por sus trajes.
Jugaba con la comida mientras pensaba en lo que se venía para mí.
—No quiero nada de ese hombre, ¿Qué pasa contigo Camila? La chica que no quiere nada de nadie, que no quiere que la humillen y que siempre mantiene intacta su dignida