Franco
—Quizás deba irme, mañana tienes muchas cosas que hacer.
Melli se viste en frente de mí, abrocha los botones de su vestido.
—Si, lo había olvidado. La boda, la boda.
—Mañana deberás empezar el papel de esposo, algo me dice que si cambiarán las cosas entre nosotros.
—Melli, no digas eso.
Me levanto de la cama aun desnudo, camino hasta donde ella y evito que se abroche por completo el vestido.
—Todo será igual, no tienes que preocuparte.
—No me preocupo.
—Niega eso en mi cara, mírame. Míra