Capítulo 55.
Chantal.
La puerta del lugar se abrió. Dejó ver a un rubio de sonrisa brillante que caminaba hacia ellos.
—Oh, pero si aquí están —miró a ambos—. No tenía ni idea —habló con puro sarcasmo—. Espero hayas cuidado bien mi oficina en mi ausencia, Dixon —Chantal vio como comenzaban una guerra entre miradas celestes.
—Claro que lo hice, hermano —repuso Dixon divertido—, incluso mejor que tú —el rubio negó par de veces.
—Hola, Derek —saludó encogida de hombros—. Debby me dijo que querías hablar conmi