Capítulo 32.
Dixon.
Dixon negó, respiró hondo y se mantuvo callado. Esa chica primero tenía que ver lo que hacía "su novio" antes de criticarlo a él de esa manera.
—Ya está bien, Amber —la débil voz detrás de la castaña hizo que él se pusiera de pie con la velocidad de un rayo.
La ojiverde asintió. Se giró hacia Chantal y le dio un beso en la frente. Se volvió para ver a Dixon antes de marcharse, no sin antes regalarle una mirada asesina y calculadora entrecerrando sus ojos.
Ante su presencia estaba ella,