Capítulo 31.
Dixon.
Solo, entre esas cuatro paredes, logró respirar. Esa plática con Derek le había tocado a fondo. No tener el apoyo de su hermano era algo que sí lo desmoronaba por completo. Lo peor era que él tenía razón en todo lo que decía. Pero ya había pasado por muchas fases de negación como para detenerse ahora. Primero la odió como a nadie, por mucho tiempo, le daba repugnancia y la veía como a una cualquiera. Después le empezó a llamar la atención. Se dedicó a intentar leerla, comprender el porqu