Chantal.
—Ahora eres tú la que está actuando extraño —la tomó de la barbilla para verla a los ojos.
—Estoy cansada, es todo.
—Sabes, tengo la solución perfecta para ese mal —acarició su labio inferior con el pulgar.
—No tengo idea cuál podría ser —ella pasó la lengua por su dedo sin dejar de verle.
Dixon sonrió de lado y sin darle tiempo a reaccionar la tomó en brazos. Ella soltó una carcajada mientras la llevaba a su habitación como si no pesara nada. La dejó acostada sobre su cama de sábanas