Dixon.
En las oficinas Derricks resaltaba el ambiente profesional y frío que se expandía dentro de la pulcritud de paredes grises y empleados trajeados a colores neutros. Dixon miraba a través de los amplios cristales del despacho de su padre como los empleados se movían debajo, concentrados en esa rutina laboral que les estaba consumiendo la vida. No quería eso para él, ya tenía quien le iluminara en el oscuro camino que por obligación tuvo que tomar; y es lo que venía defender sin importar qu