ALASKA
Ni siquiera puedo describir lo que me hace sentir su mirada en la mía. Es como si una tormenta impactará mi cuerpo, me hiciera pedazo y me volviera a reconstruir.
Me siento tan extraña con el y juro que nunca unos ojos me habían hecho sentir tanto. Son cosas raras porque pese a que me mira mal, con odio al igual que yo a él, siento que detrás de esa mirada llena de desdén, se esconde algo más y ese algo me excita, me calienta.
—Si vienes con reproches es mejor que te vayas Alaska, no e