BRUNO
Escojo la mesa más apartada del lugar para poder tener la privacidad que necesito. Alaska esta sentada a mi lado viéndose incomoda con la mirada que le dedico y no es más que una llena de deseo.
No tengo porque ocultarlo por más que deba.
La detallo, ella es un puto ángel ansioso de caos, se hace la inocente, pero con esa carita no es más que un demonio que no quiere paz. Le gusta constantemente intentar complacerse. Lo note esa tarde donde me tentó jugando con fuego, llevándonos al