Capítulo 146. Decisiones irreversibles.
—Hablo muy en serio, madre —respondió Sergio, su voz firme y decidida—. Ya no soy el niño que podías manipular a tu antojo. Soy un hombre adulto, con una familia propia que proteger. Y que está por encima de todo —repitió con una determinación inquebrantable—. No serás bienvenida hasta que cambies de actitud. Porque no permitiré que vuelvas a interferir en mi vida y mucho menos en la de Naomi. No somos tus marionetas. Cuando entiendas eso, entonces, podremos hablar.
—¿En verdad te enamoraste de