Natsuki sintió que apenas había cerrado los ojos del cansancio, ya habían pasado varios días desde el envenenamiento de Ren, su primo ya se encontraba estable y pronto saldría del hospital.
Sin embargo, eso no le dejaba de quitar el sueño a Natsuki, nunca en su vida había sentido tanta tensión al estar en su casa. Su abuelo seguía histérico porque no encontraban a los responsables, sus tíos apenas le hablaban, se había pasado los días en el hospital y entrenando.
Nunca se había sentido tan solo