Liam corrió y bajó varias escaleras, pensando seriamente en poner un ascensor dentro del palacio. Llegó a la entrada de la clínica, donde hace como veinte minutos su madre lo había mandado a su habitación junto a sus demás primos, porque Odette ya se encontraba estable y aún estaría inconsciente algunas horas y no tenía sentido que ellos esperaran interrumpiendo el paso.
—Amor es muy lindo que quieras esperar por Odette —hablo Rosali con un gesto de dulzura—, pero Odette necesita descansar y…
—