—¿Por qué te demoras tanto haciendo tu maleta? —gruño Theo—. Estamos por irnos y no estás listo.
—¡Ya estoy! —Noel lanzó su última prenda a su maleta y se sentó encima para poder cerrarla—. Ya nos podemos ir.
Los dos bajaron las maletas de Noel y las pusieron en el auto que los llevaría al aeropuerto. Theo vio cómo se desarrollaba la misma escena que había vivido hace poco en su casa. Los padres de Noel se despidieron entre lágrimas de su hijo. Ya que Noel acompañaría a Theo al reino en busca d