Mundo ficciónIniciar sesión—¿Entonces sus alas no lanzas sus plumas como dardos asesinos? —se mofo Estefan—. Solo… ¿sirven para volar?
—Nuestras alas están hechas de fuego —gruño Bael—. Aunque no estoy seguro de que lo de Gabriela es fuego.
—Es más que fuego, es raro —Gabriela encendió una llama en su mano de aquel fuego oscuro—. No lo entiendo muy bien.
—¡A un lado! &mda







