126. Sin bragas para papá....
PUNTO DE VISTA DE SIENNA**
Temblaba cuando llegué a la iglesia la noche siguiente.
Todo el día había sido una tortura. Cada roce de la tela contra mis pezones desnudos, cada movimiento de mis muslos contra mi coño constantemente húmedo, me recordaba la última orden del padre Lucian: *Deja la cortina abierta de tu lado*.
Llevaba el mismo vestido blanco inocente, sin nada debajo, tal como él quería. Mi coño había estado goteando sin parar durante horas. Cuando me colé por la puerta lateral despué