Los esclavos demonio tenían una apariencia que se asemejaba bastante a la de los humanos, pero con algunas diferencias.
Por ejemplo, sus extremidades eran más largas, y aunque caminaban sobre dos piernas, no lo hacían con la misma coordinación que los humanos, más bien se asemejaban a gorilas que aún no habían completado su desarrollo, moviéndose con la espalda algo encorvada.
Pero las dos bestias que tenían frente a ellos caminaban con total estabilidad, igual que los humanos. Esa similitud, e