La brisa cálida de color verde que los envolvía dejaba a los tres un poco aturdidos. La aparición de esa brisa también les indicaba que la formación de combate ya estaba activa y que pronto tendrían que enfrentar el desafío.
Léster incluso podía escuchar el fuerte latido de su propio corazón. Con la mandíbula temblorosa, tragó saliva. Esa era, sin duda, la prueba más difícil que había enfrentado en su vida. Un pequeño error podría costarle la vida. Aunque las reglas decían con claridad que el d