—Definitivamente los subestimé a ustedes —Una voz conocida resonó desde el frente, mientras la figura de Fane reaparecía ante ellos.
Esa vez, los nueve ya no mostraban la confianza desbordante de antes; casi al mismo tiempo, dieron un paso atrás, movidos por un miedo instintivo. Canuto tragó saliva.
Por más altivo que fuera y por mucho que menospreciara a los guerreros del mundo de tercer nivel, la imponente fuerza de Fane era algo que no podía negar. Por más que lo intentara, simplemente no er