Además, a Canuto Fane le resultaba profundamente irritante con su actitud despreocupada.
Fane soltó un suspiro, giró la cabeza y echó un vistazo a la lista de inscripciones, notando que solo eran dieciséis.
Aún faltaban cuatro personas para completar los veinte necesarios y poder iniciar el desafío en el Campo de Niebla. Si nadie más se inscribía, tendrían que esperar.
Si ignoraba a ese tipo, con su temperamento, seguramente no se quedaría tranquilo y seguiría insistiendo. Aunque a Fane no le