Canuto miró a Fane entrecerrando los ojos, con la ira creciendo en su pecho, pero a medida que pasaba el tiempo, se fue calmando. ¡Algo no está bien! ¡Este tipo no está bien! No es que no haya visto a jóvenes arrogantes o a gente que se cree más de lo que es.
Como se decían, en un bosque grande hay de todo. Pero ese joven era demasiado arrogante y descarado, no tenía límites. Sabía muy bien quién era él y que provenía del continente de Aguas Profundas, y que meterse con él tendría consecuencias.