Era la primera vez que Fane veía una bestia demoníaca desde que entró en la Ciudad del Caos. Sus enormes garras retumbaban al pisar el suelo, y aunque la veía desde lejos, su imponente figura era realmente impactante.
Benedicto abrió la boca sorprendido:
—¡Qué grande! ¡Es como una pequeña montaña! Es la primera vez que veo una bestia demoníaca tan enorme.
Fane sonrió levemente y le dijo:
—En realidad, esto no es tan grande. En el continente Hestia, hay muchas bestias demoníacas de gran tamaño. L