A medida que discutían, la emoción de la multitud crecía. Todas las quejas y resentimientos acumulados salían a la luz. Desde que habían tenido contacto con los guerreros del segundo nivel, sus días no habían sido fáciles.
Solían ser oprimidos por ellos, y aunque anteriormente podían tolerarlo siempre y cuando no se pasaran de la raya, ahora se sentían acorralados por esos individuos. Estaban decididos a resistir, ya fuera en ese espacio o después de salir. Ya no serían cobardes, porque ahora e