Manuel frunció el ceño, con los ojos rodando mientras todo tipo de pensamientos se agolpaban en su mente. Quería decir algo, pero sintió que cualquier cosa que dijera no sería apropiada. En realidad, lo que más quería hacer en ese momento era correr hacia adelante y zarandear al muchacho, hacerlo volver en sí.
Fane había terminado de reír y no quería seguir perdiendo el tiempo. Estaba decidido a enfrentarse a dos con determinación, aunque enfrentar a tres sería un poco más complicado. Se volteó