Sin embargo, tal vez porque Fane realmente firmó el contrato, aquellos comentarios sarcásticos que tenían atrapados en sus gargantas ya no podían ser expresados. Incluso algunos estaba ansiosos por conocer rápidamente el resultado de la competencia y ver si este chico podría obtener el tesoro.
Dos horas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Cuando esa voz anciana volvió a resonar en los oídos de todos, finalmente se dieron cuenta de que había pasado una hora.
—La hora ha llegado, ¡la competencia