“¿No puede ser? ¿Ya lo reservaste? ¿Qué guardaespaldas enviaste para que te haga la reserva?”.
Selena se quedó sin palabras. Algunas evidentes líneas se formaron entre sus cejas mientras hablaba: “¿Para cuántas personas reservaste? ¿Y cuánto pagaste por ello? Temo que nuestros ahorros actuales no sean suficientes para cubrir todo, entonces ¡será un problema! No nos queda mucho dinero, ¡más vale que no te lo gastes todo!”.
“Cariño, no te preocupes. Relájate, siéntate y espera a que llegue el