La respuesta de Xalo dejó al descubierto directamente las intenciones de Baudilio, quien casi se enfureció por completo. Después de que Xalo revolviera las aguas de esta manera, si Baudilio continuaba interrogando, parecería que tenía un objetivo muy claro, lo que despertaría la sospecha de cualquiera. Además, no tenía mucho más que preguntar en esta situación.
Baudilio estaba furioso y respiraba con dificultad, apuntando con el dedo hacia el rostro de Xalo.
—¡El ladrón piensa que todos son de s