Después de la recordación de Fane, Quimey finalmente se dio cuenta de que había actuado de manera inapropiada. Se sintió incómodo y carraspeó la garganta antes de decir:
—Solo necesitamos mil cristales espirituales. Mi hermano mayor vendrá en un momento, ¡y él también solo necesita mil cristales!
Esta declaración dejó a Fane y Benedicto completamente perplejos. ¿Mil cristales espirituales? ¿Qué hermano mayor?
Fane frunció el ceño y preguntó:
—¿Qué quieres decir con eso?
Benedicto también agre