El mayordomo segundo suspiró impotente y se mordió el labio inferior. Había ciertas cosas que prefería no decir, pero que debía decir. Extendió la mano y señaló el lugar donde Fane había estado parado hace un momento.
—Hace diez minutos, Fane ya había completado la condensación de trescientas runas de energía de píldoras. Además, la calidad de las runas que Fane ha condensado es varias veces mejor que las de ustedes dos. Creo que las runas de energía de píldoras que él ha condensado definitivame