Aún con el antifaz Rebeka lo reconoció, era Diego y su corazón latió desbocado como si le hubieran dado una descarga eléctrica, desde que lo conoció, solo necesitaba verlo y ya todo su sistema se descontrolaba.
—Rebeka ¿quién está junto al Diego?, se parece al hombre que me disparó —reaccionó asustada Guadalupe al ver a Alessandro, claro llevaba un antifaz negro, al igual que Diego, don Massimo no lo tenía, era lo suficientemente descarado para presentarse sin haber sido invitado y sin re