Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa alarma sonaba insistentemente y solo quería estrellarlo contra las paredes para que dejara de sonar.
Sofía finalmente se dio por vencida y salió de entre las sabanas, apago la dichosa alarma y fue al baño, para ducharse, cepillarse y estar lista para irse al conservatorio de música donde ya estaba en su último año.
Parecía mentira que ya hubieran pasado 3 años desde que llegó a Paris, al principio con su corazón destrozado, pero como dicen el tiempo es la cura para to







