74. FRUSTRADA
Gil trata de razonar con el Arconte mayor, no es que ella esté siendo irracional, y en parte lo entiende. Pero el miedo en su pecho no disminuye de que sea él quien haga todo. No puede explicarlo, pero prefiere que sea el humano Aren.
—No seas posesivo y celoso, Arconte Mayor. No funciona así —protestó, su voz llevaba una mezcla de temor y aprehensión ante la idea de un control absoluto por parte del Arconte Mayor.
—Yo soy el que sabe, yo soy el que más te ama, yo soy tu dueño, Gil. Solo yo pue