73. SUPREMACIA
El alivio destelló en los ojos de Gil mientras procesaba las palabras de Aren. Era como si estuviera ofreciendo una red de seguridad, una promesa de que estaría allí para mantener a raya sus miedos y preocupaciones.
—¿Puedes hacer eso, mi Alfa? —Gil inquirió, su voz era un susurro lleno de esperanza y anhelo. —¿Seguro?
—Sí, ¿quieres que lo haga? —Aren respondió, su voz era suave pero firme, como si estuviera dispuesto a cumplir con cualquier solicitud de Gil.
Gil asintió con decisión, como s