36. LA MALDICION
Nara miró a Gil con angustia, notando cómo su brillo dorado se desvanecía lentamente y era reemplazado por una sombra ominosa. Sus ojos se llenaron de determinación mientras se acercaba a su hija y la examinaba detenidamente.
—La maldición que afecta a nuestro Alfa está apoderándose de Gil —explicó Serafín con voz firme. —Es una maldición ancestral que se ha transmitido a través de sus link de mitades, mi Alfa. Temía que esto pudiera suceder, pero no esperaba que fuera tan pronto.
Serafín sint