14. OTO
Gil no sale de su asombro, se pasea por la habitación mirando todo con los ojos muy abiertos. ¡Nunca en sus cortos años, había visto tanta opulencia! Le parece que está en un castillo de cuentos de hadas, todo es como lo describen. La cama es enorme vestida de sábanas extremadamente blancas, se ve muy mullida, rodeada de hermosas cortinas brocadas con hilo dorado. Pasa su manos por encima de ella sintiendo la suavidad de la tela. Muere por dejarse caer en ella, pero se mira tan sucia y la cama