101. EL RAPTO DE GIL
La quinta hija de la luna miró a Jan y sonrió condescendiente al darse cuenta que en verdad él no tenía ni idea de cómo eran los dioses.
—Creo que el Arconte Mayor en estos momentos está muy ocupado con Gil. Hazme caso y pídele a tu papá que nos teletransporte. Si lo hacemos nosotros mismos, mi madre podría atraparnos —explicó Luana con urgencia.
Antes de que pudieran hacer algo, una voz poderosa resonó en el aire.
—¡¿Así que aquí están?! —rugió la voz.
—¡Papá…! —exclamó Jan, y en un instante