La noche llegó rápidamente y Gerald llegó junto a ella con una mujer dentro del auto. Uno que Carlos no dejó pisar la casa y aguantó mil y un regaños de Gerald por él. Nana estaba de pie en medio de la cocina sin poder entrar ni decir nada más que tratar de calmar la situación y ahí estaba yo, bajando las escaleras para conseguir un poco de agua.
Agotada y desanimada de volver a llevar una vida así con el hombre que amaba, todo era tan tóxico, ¿cuándo se había vuelto así? Quería huir de allí, d