A lo largo de la cena nos fueron haciendo un sinfín de preguntas que algunas queríamos responder y otras muchas no demasiado. Esperábamos que el tiempo pasara lo más rápido posible para poder ir a descansar, a lo largo de la semana teníamos muchas cosas por hacer y había poco tiempo para solucionarlo todo.
Después de escuchar todo lo que mis padres tenían que decir durante otra hora, estaba lista para intervenir o nunca podríamos irnos de allí, parecían estar más entusiasmados con mi matrimonio