La mano del hombre que amaba y que al mismo tiempo odiaba, estaba sobre mi pierna, acariciándola con pesar y a su vez con añoranza.
—¿Por qué me quieres llevar a comer y dónde es? —pregunté haciendo que no solo tragara saliva, un ligero movimiento de sus ojos chocaron con los míos —no quiero arruinar el momento ni tus planes, sin embargo, sabes que acaba de pasar algo que es bastante desagradable.
—Solo quiero que arreglemos las cosas entre nosotros —respondió con angustia —no quiero seguir est