—Bueno, supongo que no soy algo tan serio como parece —dije sin ningún tipo de expresión en mi rostro. No importa, no hay nada especial en tener una relación contigo de todos modos.
—¿Por qué dices eso?
—Nada especial…
Como pude me levanté de la cama sabiendo que me dolía todo el cuerpo. Los ojos de Gerald saltaron de su puesto cuando vio que yo estaba de pie y rápidamente corrió en mi dirección, ese hombre podía ser insensible, pero había algo que nunca sería y eso era ser grosero.
Gerald siem