Mundo ficciónIniciar sesiónHayato llegó puntual, espero a que Hikaru abriera la puerta del apartamento para dejarlo ingresar. Le miró de pies a cabeza, aún estaba arreglándose tal y como a él le gustaba, un traje de seda de corte chino que a sus ojos le hacía lucir completamente devorable. Se mordisqueó el labio inferior nada más verlo. Hikaru sudó frío.







