El retorno de las sombras
El rugido ensordecedor de las turbinas de la aeronave comenzó a disminuir gradualmente a medida que el Boeing 737 carreteaba por la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional. A través de la ventanilla ovalada del asiento de primera clase, las luces parpadeaban bajo el cielo cenizo de la tarde, dibujando la silueta de la metrópoli que Taylor no pisaba desde hacía dos meses.
En el asiento 2A, Taylor permanecía inmóvil. Llevaba un traje de tres piezas en tono gris