Dos semanas, dos semanas después estaba encerrada en mi dormitorio, ya que Maximo me dejaba salir día sí y día no, solamente para que follara con él en el jardín delante de sus hombres, sintiéndose Máximo el hombre más importante de la tierra por follarme delante de sus hombres. Una mañana estaba sentada en la cama leyendo un libro que conseguí que Maximo me dejara, cuando escuche fuera de la casa gritos de los sicarios, disparos, llegando a entrar algunos de ellos en mi dormitorio teniendo que