Giuseppe me embestía cada vez mas y mas fuerte, haciendome gemir, teniendo que poner mi boca en su hombro para que no se me escuchara, rodeé sus caderas con mis piernas, poniendo mis manos en su cuello, mientras nos besabamos con deseo y lujuria, Una vez que los dos llegamos al clímax, Giuseppe salió de mi interior, escuchando la voz de Andrea llamando a su prometido, nos separamos los dos para arreglarnos la ropa, poniendo Giuseppe sus manos en mi cara,una vez que ya se arregló la ropa, acerca