Después de la acción que tuvo mi esposo cuando se acercó a mi, me marché del jardín y entre en el salón, sentándome en el sofá, sin comprender todavía por qué los Capri me hacían eso a mi, ya que pensaba que me querían como yo los quería a ellos y que tenía una familia que me defendería contra cualquiera que me quisiera hacer daño, ya que perdi a mi familia en aquella explosion y no tenia a nadie excepto a mis amigas aunque una de ellas estaba en manos de uno de los narcotraficantes más peligro