Mi amiga se quedó rezagada al lado del coche, yo me adelanté y me acerque hasta donde Maximo estaba, cuando llegué hasta donde él estaba, nos abrazamos como dos amantes que se aman, pegando el sus labios a los míos, bailando nuestras lenguas en nuestras bocas enamoradas, separandonos cuando necesitamos algo de oxígeno
— Hola preciosa ¿cómo estás? tenía ganas de volver a verte, estos dias que no has estado a mi lado han sido un infierno para mi — me dijo
— ¿Me puedes decir que está pasando? Ano