Después de que me presentara mi padre a sus socios y con su ayuda, me hice cargo de la empresa. Seguí viviendo con mi esposo en nuestra preciosa casa, pero cada uno dormíamos en habitaciones distintas, un sábado por la tarde recibi en mi casa la visita de mis amigas Paola y Stefania que me animaron a ponerme un vestido demasiado sexi para una mujer casada, marchandonos las tres en el coche de una de mis amigas. Después de cenar en una pizzería, nos fuimos a un club para tomarnos una copa. Entra