Tal como lo planeó Bianca la madre de mi esposo, embarcamos en el jet privado de Giovani hacia un rumbo donde yo no sabía cómo iba a resultar, estar solamente con Giuseppe ¿enamoraría a mi esposo hasta el punto de conseguir que se olvidara de su amante? eso solo Dios lo sabía ya que a mi no me resultaba creíble que lo consiguiera, pues llevaban Giuseppe y Andrea demasiado tiempo acostándose juntos y siendo amantes aparte de que mi esposo era su jefe y ella su asistente.
Cuando el jet aterrizó,