Aunque cuando los vi, me hubiera gustado entrar y gritarle a mi esposo además de cogerle de los pelos a su amante, me quedé mirando desde la puerta sin saber en ese momento como reaccionar ya que no sabía qué hacer, porque si entraba y los pillaba seguramente mi esposo me avergonzaría y me humillaria delante de su amante y eso si que no lo podría soportar, asi que preferi girarme y marcharme de aquel lugar dirigiendome hacia donde estaba Bianca con su esposo Giuliano, aunque cuando llegue hasta