Mabia
Llegamos a nuestro destino, en la entrada hay una gran puerta, la casa no es muy grande, pero tiene un jardín hermoso. Está rodeada de muchos árboles, éste lugar si que me encanta.
Entramos a la casa y Adán me presenta a las personas que cuidan el lugar, los saludos y les digo mi nombre.
Nos muestran toda la casa, a mí, porque Adán ya la había visto, es una propiedad de sus abuelos. En la parte trasera tiene una piscina, que mal que no vine preparada para eso.
Nos sentamos en el balcón. Ad