Mundo ficciónIniciar sesiónEl dueño del bar “El Monje Loco” era un hombre sesentón, de mediana estatura y gafas de montura de carey que fumaba empedernidamente mientras contaba en su oficina las fructíferas ganancias del día. Uno de sus pasatiempos favoritos eran las apuestas, como hombre experimentado rara vez perdía una apuesta grande que afectara su bolsillo. Desde baraja española, peleas de gallos, peleas de box, cualquier cosa era buena mientras implicará







